Contexto: La relación de Gwen Stefani con Tony Kanal en No Doubt
No Doubt es un famoso grupo de los años 90 que es tremendamente conocido por canciones como la que nos ocupa en este post.
A día de hoy, su mayor hit Don’t Speak tiene más de mil millones de reproducciones en YouTube.
Esta canción se incluyó en el álbum Tragic Kingdom, de 1995.
Pero esta canción nació bajo el contexto de situaciones muy interesantes para efectos del contenido de este proyecto.
Resulta que dentro de este grupo musical, los integrantes Gwen Stefani y Tony Kanal mantenían una relación romántica.
La relación perduró estable por muchos años hasta que empezó a resquebrajarse y poco a poco empezó el proceso de duelo en Gwen, que internalizaba un mal presagio: la eventual ruptura con Tony.
Esta situación, aunada a la renuncia previa de su hermano tecladista Eric le causaba dolor, tristeza e insatisfacción
Como es normal en este tipo de situaciones.
Pero, es aquí donde ocurre un punto de inflexión: La ruptura con Tony Kanal.
Entonces, Gwen empieza espontáneamente a componer sobre este tema y es en una de esas sesiones espontáneas donde escribió la letra de la canción que hoy todos conocemos como Don’t Speak, en la computadora de Kanal.
Ahí, Gwen escribió una nueva obra original.
TL:DR – Resumen X-PRESS
- Gwen Stefani y Tony Kanal eran miembros de No Doubt, pero también pareja, luego terminaron, ella quedó triste y tensionada entonces escribió la letra de Don’t Speak, su mayor hit.
- Don’t Speak ya existía, entonces Gwen lo que hizo fue transformar la obra que ya había escrito antes en una nueva.
- Gwen ejerció un derecho totalmente legítimo: el derecho de transformación.
- Los derechos morales de Gwen también implican que esta transformación no se puede realizar por un tercero sin su consentimiento y además de manera malintencionada y fraudulenta.
Créditos imagen de cabecera: Brian McCauley.
Pero ¿Don’t Speak no existía ya en el catálogo de No Doubt?

Créditos: Bobby Sheehan – Ginna Marston
Resulta ser que la composición musical que acompaña la letra del famoso coro ya estaba escrita.
Tanto los acordes, la melodía, el ritmo y casi todo lo demás.
¿Cómo así?
Pues Eric y Gwen ya los habían compuesto en una versión anterior de la canción, cuyo tema y contexto no podía estar más en las antípodas que el de la versión que todos conocemos.
Esta obra hablaba más bien de la relación entre Gwen y Tony pero cuando estaba en su mejor momento.
Algo así como lo que en Derecho le llaman la etapa de armonía del contrato.
La diferencia: la versión anterior contenía otra armonía y ritmo para el verso. Lo demás está prácticamente igual en términos musicales.
Lo que Gwen hizo a continuación no fue solo arte: fue un golpe de timón, acción humana pura.
Cambió el rumbo de una canción y con ello, su vida dio un giro radical.
Gwen Stefani transformó Don’t Speak en una canción de ruptura amorosa
El estar sentada frente a la computadora de Tony, en soledad, le dio espacio para desahogarse creativamente.
Una acción espontánea, que aunque tenga un motivo emocional, es algo tremendamente racional y civilizado.
Fue un cambio intencional en el mundo (la canción) para pasar de un estado menos satisfactorio a uno más satisfactorio según la escala de valores subjetivos de Gwen.
Esto porque consideró mejor expresarlo que guardárselo.
Luego, esta letra fue sustituida por la original, cambiaron los acordes, la grabaron, la incluyeron dentro del disco, le hicieron un video musical, la sacaron como sencillo…
Y el resto es historia.
En términos legales: ¿Qué fue lo que Gwen hizo con esta canción de No Doubt?
Esto fue un ejemplo bastante claro de lo que la legislación de derechos de autor le llama derecho de transformación.
La Don’t Speak original fue una obra que cuando nació ya había generado derechos de autor para Eric y Gwen ya que eran compositores, como de costumbre en No Doubt.
Aquí se ejercían los derechos morales y patrimoniales de quienes crearon esa primera versión.
Cada vez que la tocaban en vivo hacían una comunicación pública, por ejemplo.
Hasta aquí todo normal, pero el momento clave es cuando Gwen escribe en la computadora de Tony.
Aquí escribe una letra nueva, distinta en tema, tono y contenido.
De esta forma, creando otra obra original: una obra literaria (la letra), que además genera una obra derivada en relación con la composición previa, porque altera la Don’t Speak original.
El derecho de transformación ¿aplica en este caso?
Según el portal CEDRO:
Es un derecho de carácter patrimonial cuyo ejercicio exclusivo corresponde al autor. La transformación de una obra comprende su traducción, adaptación y cualquier otra modificación en su forma de la que se derive una obra diferente.
Veamos si aplica…
Es un derecho de exclusiva que solo puede ejercer el autor, en este caso Gwen.
En la definición se incluye la posibilidad de que sea cualquier otra modificación en su forma, pero con una condición.
Debe derivarse una obra diferente.
En este caso, está muy claro que la modificación fue importante y que de ella derivó una obra diferente.
En este caso, aunque en el catálogo de No Doubt, ambas versiones siempre se llamaron Don’t Speak, en términos jurídicos son obras diferentes.
La Don’t Speak original y la Don’t Speak que todos conocemos son obras distintas.
Es aquí un claro ejemplo de derecho de transformación de la obra.
Entonces ¿como es exclusivo entonces solo el autor puede?
En principio sí, pero no es algo absoluto.
En realidad, dependiendo de cómo el autor o titular disponga de sus derechos patrimoniales, puede ser sólo este, algunas personas…
O incluso ¡todo el mundo!
Por ejemplo, si decide ceder el derecho de transformación, esto implica transferirle la exclusividad a un tercero y renunciar a ella.
Pero también puede permitir el ejercicio de estos derechos a terceros sin necesidad de ceder derechos, a través de licencias.
Esto depende de las condiciones bajo las cuales decide, si así lo desea, licenciar sus obras.
Licencias libres y copyleft
Por ejemplo, si el autor decide licenciar sus obras bajo licencias Creative Commons o copyleft, el acceso es libre y la posibilidad de transformar las obras es mucho mayor dependiendo de los términos de la licencia empleada.
Aunque generalmente esto viene con una condición: lo que se haga con las obras debe compartirse bajo la misma licencia, a esto se le llama Share-Alike y es un pilar del copyleft.
Las más amplias de estas licencias (como CC0) permiten ejercer conductas análogas a todos los derechos patrimoniales de autor y a título gratuito.
Entre ellas, transformar la obra.
Licencias exclusivas y de pago
Pero el autor también puede permitir a otros el ejercicio de derechos como el de transformación a cambio de un pago.
Y claro, de la aceptación de las condiciones de la licencia.
Por ejemplo, en caso de que alguien quiera utilizar Don’t Speak y transformarla en un poema leído.
Especialmente si ese poema tiene modificaciones sustanciales.
En ese caso, el derecho de transformación se puede licenciar a cambio del pago de una suma monetaria.
Los derechos morales: derecho a la integridad de la obra
Este caso también puede utilizarse para ilustrar los derechos morales de autor, no sólo los patrimoniales.
Son irrenunciables y además, nunca prescriben.
Entre ellos, está el derecho a la integridad de la obra.
Definición de AUTORATIA.
Este derecho implica que la obra no puede ser modificada, mutilada o alterada de manera que se entienda algo distinto de lo que el autor expresó en la misma sin su consentimiento, especialmente si esta práctica se realiza con propósitos dañinos y de mala fe, que atenten contra la moral, la honestidad intelectual y las buenas costumbres.
Aunque esto solo tiene relevancia dentro del sistema continental y no el de copyright que es el de los Estados Unidos (donde Don’t Speak se escribió) igualmente vale la pena saberlo en estas latitudes.
Por ejemplo, es por esto que no se puede publicar una edición de El Viejo y el Mar de Hemingway pero con adulteraciones que Hemingway no incluyó.
Y además diciendo falsamente que es el texto original que él escribió.
En la música, sería como hacer ese mismo cambio que Gwen hizo pero sin ser el autor y además, diciendo que ella lo había realizado.
Es decir, si se realiza una modificación así de sustancial a una canción y además se publica falsamente como la original.
En este caso se vulneran los derechos morales del autor también, no solo los patrimoniales.
Claro, siempre que el autor no lo consienta.
En el caso de No Doubt y Gwen Stefani, jurídicamente, es mucho más feliz.







