¿Un buen mago nunca revela sus secretos?
La idea para escribir este post nació una noche en la que me dio por averiguar cómo hacer trucos de magia sencillos.
Mientras sostenía una púa de guitarra, me pregunté:
¿Tanto tiempo tocando y no sé hacer ningún truco de magia con ella?
Entonces me di a la tarea de investigar cómo hacer uno.
Spoiler alert: no pude hacer ninguno porque no tengo técnica.
Es todo un mundo, otro dominio totalmente distinto.
Pero como tenía una sesión abierta en el ChatGPT, le pedí que me explicara de forma sencilla, paso a paso, cómo hacer los trucos con la púa.
Luego de hacerlo, me aparece una leyenda en el típico tono neutro de la IA que indicaba algo así como: No te puedo revelar trucos que están protegidos legalmente, pero puedo darte técnicas generales.
Le pregunté por qué y me dijo, entre otras cosas, que era porque habían temas de propiedad intelectual involucrados.
Por eso me cayó la idea de escribir este post, para explicar por qué es que el ChatGPT no me dejaba aprender los trucos secretos.
Mi carrera de mago duró aproximadamente una hora y media.
Imagen destacada: George Becker.
Mind is the Magic: ¿Por qué no puedo aprender los trucos secretos?

¿Por qué fue que el ChatGPT no me quiso revelar los secretos mejor guardados de la magia?
Respuesta directa:
No revelar información sobre los trucos normalmente viene de costumbres culturales y códigos éticos de los magos, y en algunos casos de derechos exclusivos.
Esa es la respuesta simple de por qué no se puede, los LLM integran estas normas consuetudinarias.
Estas normas consuetudinarias operan así aunque no haya registros formales de derechos de exclusiva. Hay que resaltar que estos códigos entre magos tienen una gran importancia para ellos, no es un juego, es algo que respetan profundamente.
No obstante, es interesante saber cómo es que funcionaría para los casos que tienen exclusividad legal.
Ahora bien, conviene hacer ciertas preguntas con respecto a este caso.
- ¿Qué se necesita para que haya exclusividad?
- ¿De qué formas se vuelven secretos legalmente ciertos trucos de magia?
En este post las vamos a aclarar de forma descriptiva, instando encarecidamente al lector a formar su propio criterio personal de manera autónoma.
Ahora bien, existen varios aspectos legales relativos a los espectáculos de magia, tales como como contratos, seguros, alquileres y muchos otros pero no se tratarán en este post.
Hoy nos vamos a enfocar en los trucos.
Si tiene consultas adicionales sobre su caso particular, ¡lo contactamos con un asesor cualificado!
Solicitud de Asesoría
¿Qué se necesita para que un truco de magia o técnica sean exclusivos?
Para que un truco de magia sea exclusivo, necesita cumplir con algunos requisitos.
Los derechos de propiedad intelectual, dependiendo de su clase, tienen algunas exigencias para obtenerse.
En algunos casos, estas exigencias son formales como en el caso de las marcas en sistemas como el costarricense.
Se requiere registrarlas y cumplir con requisitos de forma y fondo para tener la exclusividad.
En otros casos, las exigencias son informales como en el caso del derecho de autor, que solamente requiere que la obra sea materializada en un soporte y sea original.
¿De qué formas se vuelven exclusivos o secretos ciertos trucos de magia?
Derechos de autor/Copyright
En este caso, lo que se vuelve exclusivo son los derechos sobre la explicación de los trucos, no sobre los trucos en sí.
Tampoco hay derechos exclusivos sobre los principios físicos y ópticos que operan dentro de ellos.
En esta materia, para que una obra tenga exclusividad debe cumplir con el requisito de originalidad.
Entonces, si se va a exigir derechos de autor sobre una explicación de los trucos, necesita ser original.
Esto aplica tanto para el derecho de autor como para el copyright.
¿Y cómo se determina la originalidad?
Este es uno de los conceptos más complicados y debatidos dentro de este tema.
En resumen: se exige que la obra presente suficiente distintividad como para hacerla distinguible respecto a otras de su misma clase.
Por ejemplo, qué hace que una melodía identifique una canción en específico.
Este tema lo hemos abordado con mayor extensión en otros posts sobre originalidad y plagio en la música.
Y lo que es crucial: aquello que es genérico y de uso común NO tiene derechos de autor.
Por ejemplo, cadencias de acordes, intervalos musicales, pasos de baile populares, refranes, entre otras cosas.
En este caso, explicaciones de trucos populares como el de la moneda detrás de la oreja no tienen derechos de autor porque no son originales.
Lo que pasa con los trucos populares y demasiado sencillos es que no tienen mucha ciencia detrás.
Entonces no hay mucho margen para hacer explicaciones sustancialmente diferentes entre sí.
Esconder la moneda con los dedos de la mano para que la persona no la vea y luego hacerle la pantomima para que crea que salió de su oreja es lo que es.
Esto, claro, asumiendo que no hayan variaciones especiales u originales de este mismo truco.
Por eso no resulta extraño que sistemas como ChatGPT hagan este tipo de salvedades.
Secreto industrial: lo que está detrás de las fórmulas ocultas
Dependiendo del tipo de protección jurídica, pueden existir requisitos distintos a los del derecho de autor, como ocurre en el caso de los secretos industriales.
Aquí no se requiere originalidad, como en el derecho de autor.
Aunque se guarda cierta similitud con el derecho de autor en el sentido de que aquello que es genérico o de conocimiento común no puede protegerse como secreto industrial, como tampoco se podría proteger como derecho de autor por su genericidad.
Lo que se requiere es que la información sea específica, no pública, de acceso restringido y que tenga valor precisamente por su carácter secreto.
Un ejemplo clásico es la fórmula de la Coca-Cola.
Esta fórmula no está protegida por derechos de autor, pero sí constituye un secreto industrial.
Coca-Cola puede negarse a revelar la fórmula.
De forma análoga, un mago puede negarse a divulgar el procedimiento exacto que utiliza para ejecutar sus trucos.
También establecer obligaciones estrictas de confidencialidad mediante acuerdos contractuales (NDA) a las personas a quienes decide revelar dicha información.
El secreto industrial no es un derecho de autor.
Es una forma de protección jurídica de cierta información que permite a su titular impedir su obtención, uso o divulgación indebida, siempre que dicha información conserve su carácter secreto.
Patentes de invención
Las patentes de invención son una concesión estatal que le da a un sujeto la exclusividad sobre la explotación de un invento.
Aunque pueden haber instituciones estatales que sean titulares de patentes (como universidades o centros de investigación) el Estado las concede principalmente a particulares para que las utilicen privadamente.
Nota del autor: Es importante aclarar esto, ya que a menudo veo críticas superficiales a la PI que solo se enfocan en las últimas dos palabras y dejan por fuera todo lo demás.
Por lo general, las patentes se conceden por 20 años que se cuentan a partir de presentada la solicitud, independientemente de lo que se tarde aprobándose esta.
Esta aprobación puede tomar varios años, por lo que en la práctica acaban siendo menos.
Los requisitos para una patente son tres:
- Altura inventiva
- Novedad
- Aplicación industrial
La altura inventiva se refiere a que el invento tiene que significar un salto técnico en el estado del arte, es decir, representar una innovación fuerte, no una mejora marginal sobre lo que ya existe.
La novedad se refiere a que no puede existir otro invento igual en el mundo y también implica que la patente no puede ser publicada antes de su concesión (de ser así, se pierde la posibilidad de tener la patente).
La aplicación industrial significa que la patente debe formar parte de un proceso productivo, no puede ser simplemente conocimiento científico.
¿Qué tiene que ver esto con la magia?
Bastante.
Resulta que algunos actos de magia requieren de mecanismos técnicos que son patentables.
Algunos de ellos son imprescindibles para generar efectos en trucos específicos.
Entonces, al patentar uno de estos mecanismos como invenciones, un acto privado de magia puede impedir que actos competidores lo utilicen a menos que se les pague por permitirlo a través de una licencia.
De esta manera, se protege el truco pero de manera indirecta.
Lo que se protege no es el truco sino el mecanismo patentable que se emplea para hacerlo.
Hecho a la inversa, puede patentarse para protegerse de registros ajenos que luego no le permitan a un acto hacer su propio truco.
Algo análogo a quien registra una marca para impedir que otro se la secuestre registrándola primero.
Desafiando las leyes de la física: el paso antigravedad

Un ejemplo de mecanismo patentable para hacer un truco visual es el de la plataforma que Michael Jackson empleó en Smooth Criminal.
Esto para hacer el paso antigravedad.
Si bien MJ no es estrictamente un mago, el principio es el mismo.
Proteger una invención que se emplea para generar un truco o efecto visual.
¿Cómo guardan sus secretos los magos?
Aunque en la práctica, estas limitaciones no siempre provienen directamente de la ley, sino de la cultura y ética de los propios magos, para ciertos casos también pueden entrar en juego derechos de autor sobre las explicaciones, secretos industriales para los procedimientos y patentes para los dispositivos que usan en los trucos.
No todos los trucos se protegen, ni tampoco se vuelven secreto industrial y las patentes se usan en casos muy excepcionales.
Esto porque no todos cumplen con los requisitos para hacerlo.
Pero al fin y al cabo, esta explicación es lo que está detrás del secretismo en el mundo de la magia.
Insto al lector a que comente su opinión y/o experiencia sobre lo expuesto en este artículo.







