Los deportes: el espectáculo total
En el artículo de hoy, estamos hablando del espectáculo puro, de la incertidumbre radical, que no tiene certeza alguna sobre el resultado: los deportes.
Y es que en el ámbito musical estamos acostumbrados a pensar en la dicotomía «derechos de la composición y derechos de master» para referirnos a lo que son en esencia, derechos de autor y derechos conexos.
Esta distinción permite entender cosas clave.
Por ejemplo, que el negocio del publishing y el negocio discográfico son dos cosas aparte por esta misma distinción. O en el caso del ámbito cinematográfico: por lo general los «derechos de autor sobre el guión» y «derechos conexos sobre el film» son por aparte.
Pero en el caso de la Champions, la NBA, la Serie A o el Gran Prix ¿existe esta dicotomía?
A continuación: un post introductorio sobre los derechos en la industria deportiva.
Fotografía destacada: AtilaTheHun from Manchester, England (publicada bajo CC BY 2.0).
TL:DR Resumen F1
La industria deportiva se sostiene sobre derechos conexos, no sobre derechos de autor, y cada derecho conexo (jugadores, grabación, transmisión) se gestiona por separado.
- El partido no es obra: No hay guion ni partitura; no aplica derecho de autor sobre el evento en sí.
- Derechos conexos: Protegen la grabación (videograma), la transmisión y las actuaciones de los jugadores (intérpretes).
- Grabación vs. transmisión: Son derechos independientes. Tener la grabación no da derecho a transmitir; tener la transmisión no da derecho a vender la grabación.
- Jugadores (intérpretes): Sus derechos se ceden contractualmente a los clubes, que luego los licencian a la productora oficial.
- Grabación oficial: Controlada por la liga, federación o productora. Solo ellos pueden licenciarla legalmente.
- Transmisión: Licenciada a canales, apps y plataformas; requiere que la grabación esté legalmente autorizada.
La incertidumbre radical en los deportes

Créditos: Bechir Lachiheb
Esto lo digo porque en realidad, ningún partido ejecuta una composición previamente hecha, es más en realidad una improvisación con algunas pautas previas.
Claro, se pueden preparar jugadas, planteamientos o esquemas. Pero no es lo mismo que interpretar una obra en un entorno relativamente controlado, como un concierto.
Hablando solo del partido o evento en sí mismo, aquí no hay partituras ni guiones.
Aquí es incertidumbre inerradicable.
Dentro del partido, no hay obra ni guión. Nada está escrito.
Por eso es que a veces David le gana a Goliat.
A veces, un Liverpool milagroso remonta un 3-0 a uno de los mejores AC Milan en una final de la Champions.
Otras, Usain Bolt rompe los límites de lo que se creía posible y recorre 100 metros planos en 9.58 segundos, desafiando los límites de lo que se creía posible para el ser humano.
Y esta incertidumbre y ausencia de guión es lo que marca la diferencia en términos de derechos.
A continuación por qué.
Los derechos conexos: la base de la industria de transmisión de deportes
El partido como evento no es una composición, estamos claros.
Entonces ¿qué nos queda?
Exactamente: los derechos conexos.
Estos son los derechos de las grabaciones de los partidos. De las actuaciones de los deportistas, que se consideran intérpretes o performers y también de las transmisiones deportivas licenciadas.
Estos son la base de toda la industria.
Ahora veremos, en detalle, cómo funciona el esquema de negocio a través de los derechos conexos de cada sujeto.
Cristiano Ronaldo, Carlos Sainz y Lionel Messi ¿intérpretes? ¿performers?

Créditos: Liauzh, publicada bajo CC BY-SA 4.0.
Sí, la ley los considera así.
La lógica de los derechos conexos de los artistas, intérpretes y ejecutantes no funciona igual que las de los derechos de autor. Es lo más parecido a los derechos de los cantantes y músicos de sesión.
Cada persona física que haya prestado su talento para participar en una grabación, sea de audio o de video, se considera dentro de esta categoría.
No importa si es un actor improvisado o Brad Pitt, o si es un futbolero promedio en vez de Mbappé: todos se consideran intérpretes y por tanto tienen derechos conexos.
Estos derechos a menudo son cedidos contractualmente por los jugadores a cambio de una remuneración y esto va dentro del contrato laboral que usualmente es el que se celebra entre los jugadores y el club.
En la práctica se ceden al club que los contrata y este licencia los derechos de las interpretaciones de deportes a terceros.
Cuando los jugadores se van del club, este último se queda los derechos de las intepretaciones que realizaron durante su estancia en él.
Por esto es que vemos que equipos como la Juventus de Turín publican videos o imágenes de Cristiano Ronaldo, a pesar de que ya no es un jugador de la plantilla.
No obstante, esto último es principalmente un tema contractual, no tanto dado por ley.
Derechos conexos de la grabación del evento
Quienes son productores de las grabaciones oficiales del evento tienen derechos conexos tambien.
En este caso, sería lo más parecido al derecho sobre los masters en la música. La fijación del evento en video se conoce como videograma. Esta grabación es la que se licencia luego a los canales y transmisiones en vivo alrededor del mundo.
Ahí es donde se hace la mayor cantidad de dinero dentro de la industria de los deportes.
El que tiene los derechos de la grabación del evento, los puede licenciar masivamente a cadenas de transmisión de deportes.
También puede restringir contractualmente el alcance de dichas licencias para ampliar la cantidad de licencias.
O bien, es posible también conceder licencias exclusivas sobre una grabación en particular pero negociando condiciones muy favorables para quien grabó.
¿Cómo es que alguien obtiene la grabación oficial de un partido?
Hay que tomar algo crucial en cuenta: no cualquiera puede grabar el partido oficialmente.
Aunque las performances pertenecen inicialmente a los jugadores y se canalizan a través de los clubes, en las grandes competiciones los derechos audiovisuales se centralizan en la liga o federación, que actúa como organizador del evento y controla la grabación y explotación del espectáculo.
Cuando se graban los partidos, en realidad se graban las performances de los jugadores, esto es lo que tiene derechos y usualmente pertenecen al club y este último debe licenciarlos o cederlos (depende de cada caso concreto) al organizador del torneo en cuestión, por ejemplo UEFA para la Champions, La Liga para la liga española o la LNPA para la Serie A.
Por eso es que para poder hacer una grabación oficial que después se pueda licenciar legalmente a las transmisoras y canales deportivos, se requiere autorización de estas entidades.
Ahora bien, el permiso para hacer la grabación es un bien escaso y rival al ser un espacio físico limitado.
Es decir, los que el estadio permita según su capacidad.
Y además, el dueño del recinto también tiene que dar una autorización a quien graba para permitir la grabación, por una cuestión ya de derechos de propiedad (consentir que se haga X conducta dentro de la propiedad).
Entonces es por esto que no cualquiera puede grabar el partido y licenciar esta grabación.
Debe obtener todas estas autorizaciones.
A menudo, también pasa que la empresa que graba el partido al mismo tiempo es la que lo transmite.
Esto quiere decir que tiene derechos conexos por la grabación y por la transmisión…
¿Cómo es eso?
Lo veremos a continuación.
Los derechos conexos de la transmisión en vivo

Créditos: Pixabay.
Así es.
Las transmisiones en vivo de las grabaciones oficiales también tienen derechos conexos.
Por ejemplo, la transmisión de deportes que hace ESPN o Fox Sports tiene derechos conexos que son autónomos.
Funcionan por aparte con respecto a los derechos de la grabación.
Pero eso sí, solo existen si los anteriores fueron ya licenciados y la transmisión es legítima.
También puede ser el caso que ya vimos: el que graba también es el transmisor.
Esta transmisión se licencia a las proveedoras de televisión por cable y las apps para ver partidos oficialmente.
Y es así como llega a los canales de deportes en los que podemos ver los partidos y eventos que más nos gusten.
Cuadro comparativo de titulares y derechos
| Aspecto | Titular habitual | Tipo de derechos | Qué protege | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| Grabación del evento (videograma) | Productora oficial, liga o federación | Derechos conexos sobre la fijación | Captura audiovisual del partido, highlights, repeticiones | Se licencia a canales, plataformas y apps. Requiere autorización del estadio, clubes y, en algunos casos, jugadores. |
| Transmisión en vivo | Productora oficial o canal de deportes autorizado | Derechos conexos sobre la transmisión | Emisión del partido en tiempo real a espectadores | Legalmente independiente de la grabación. Se licencia a TV, cable, streaming. |
| Interpretación de los jugadores (intérpretes) | Clubes (cesión contractual de jugadores) | Derechos conexos sobre la interpretación | Actuaciones de los jugadores dentro del partido | Considerados performers. Sus derechos se licencian (o se ceden) a la productora oficial o al organizador del torneo. |
| Derechos de reproducción/compilación | Productora oficial o titular de videograma | Derechos conexos sobre la reproducción | Copias físicas o digitales, resúmenes, DVDs | Necesita autorización del titular de la grabación. Puede ser independiente de la transmisión. |
| Derechos de difusión comercial | Productora oficial, liga o federación | Derechos conexos sobre la explotación | Licencias exclusivas o masivas a canales, apps, sponsors | Permite monetizar la grabación y la transmisión. Cada licencia es negociable. |






