¿Qué es el caso Fender?
El caso Stratocaster se refiere a la icónica marca de guitarras estadounidense Fender, que consiguió que un tribunal alemán le reconociera derechos de exclusiva sobre sus modelos, específicamente el de la legendaria Stratocaster.
Con esto, Fender puede reclamar derechos de exclusiva y autorizar o prohibir la fabricación de guitarras de otras marcas que utilicen este modelo como base para crear las suyas.
A su vez, licenciar a otras marcas el uso de dicho modelo, y cobrar muy bien por ello.
Y también, iniciar litigios contra otras marcas que han utilizado el modelo en el pasado.
¿Cómo se puede hacer todo eso? A continuación la explicación:
TL;DR – Resumen Single-Coil
- La marca de guitarras Fender no podía registrar su diseño Stratocaster porque se había vuelto de uso común, pero aprovecharon el derecho de autor para obtener protección como obra de arte aplicado, que caducará en 2061.
Imagen destacada: Vladimir Petrovic.
Fender Stratocaster como marca ¿se puede registrar un modelo de guitarra?

Sí, se puede.
Pero hay varias maneras de hacerlo. Hay que tomar en cuenta distinciones como que las marcas no son lo mismo que los derechos de autor o las patentes (COPY y PIND, según las nmemotecnias de uno de los primeros artículos de esta página).
Con esto aclarado, hay varias formas de proteger la marca Stratocaster.
La más común con la que se protege una marca, es el logo o el nombre (o ambos) como signos distintivos.
Es decir, las letras que dicen Stratocaster.
Y de hecho, así está registrada, al menos en Estados Unidos, de donde Fender es originaria.

No obstante, no es que el modelo específico y en detalle de la Stratocaster esté registrado.
Simplemente se obtiene exclusividad sobre el logo Fender y el nombre Stratocaster, para poder comercializar con el modelo bajo el signo distintivo Fender Stratocaster.
Diseño industrial: proteger la apariencia de un producto
Así como se lee el encabezado, el diseño industrial se encarga de proteger la forma en la que un producto se ve.
No es como una patente, que da exclusividad a una invención que debe cumplir una funcionalidad técnica dentro de una industria.
Tampoco es como un modelo de utilidad, que protege mejoras marginales sobre un producto que ya existe.
La Fender Stratocaster caería en el dominio de los diseños industriales en cuanto a la apariencia, es decir, el diseño visual específico de la guitarra.
Incluyendo, por supuesto, su reconocible silueta.
Nota: cuando se habla de este caso en los reportes periodísticos, no se distingue mucho entre el copyright, las marcas (trademarks) y los diseños industriales, son términos que emplean indistintamente, aunque ya sabemos que no son lo mismo.
Recuento de los hechos del caso Fender: La lucha de Fender por registrar la Stratocaster

¿Por qué Fender nunca pudo registrar la Stratocaster como diseño industrial?
Respuesta rápida: por omitirlo.
Cuando Leo Fender creó el icónico diseño en 1954, la Strat era perfectamente registrable como diseño industrial pero no lo hicieron. En su lugar, registraron algunas partes de la Strat como puentes tremolo o hardware.
En todo caso, como el diseño es de 1954 entonces si hubiera sido registrado en aquel entonces, ya habría caducado la exclusividad pues el diseño industrial tiene una vigencia de 15 años en Estados Unidos.
Pero además de eso, Fender nunca registró la Stratocaster como tal.
Luego, ese diseño empezó a utilizarse como la forma de guitarra estandar.
Las guitarras «tipo Strato»
Una guitarra con doble indentación asimétrica (es decir los «cachitos» de la Stratocaster) se volvió la forma emblemática de la guitarra eléctrica.
Muchos modelos se inspiraron en esta forma más adelante, tales como la Ibanez Jem, la PRS Blue Sky o la Jackson Dinky.
Es más, hasta surgió un nuevo tipo de guitarra en el mercado: la superstrat.
La superstrat eran precisamente eso, guitarras eléctricas inspiradas en la Stratocaster pero con algún tipo de mejora o variación que expandía el alcance de la Strat original.
Por ejemplo, tener un Floyd-Rose en vez de un tremolo semiflotante, micrófonos Humbuckers en vez de Single-Coils o tener 24 trastes en vez de 21.
No es que eran copias exactas de la Strat, ni sonaban igual que la Strat, pero se inspiraban en ella.
Todo esto hecho por otras marcas.
Nota del autor: Para los guitarristas y para la innovación en el mundo de la guitarra eléctrica, esto supuso un gran avance. Si bien la Strat es una obra maestra que se ha mantenido atemporal, lo cierto es que la guitarra eléctrica, siendo un instrumento tan joven, ha avanzado muchísimo y cada vez hay más oferta y mejores guitarras en el mercado gracias a la innovación y al ahorro y la reinversión de equipo capital.
Genericidad y distintividad: Por qué el registro de la Stratocaster fracasó en el 2009
Esta expansión creativa de la Stratocaster siendo mejorada y fungiendo de inspiración para otras marcas dio lugar a un big-bang creativo dentro del mercado de la guitarra.
No obstante, desde el punto de vista de teoría de juegos, esto fue lo que le impidió a Fender registrar el diseño de la Stratocaster más adelante.
Para que un diseño pueda ser registrable, tiene que tener distintividad adquirida (acquired distintiveness). Según la oposición que le impidió el registro a Fender, un aplicante debe demostrar que el significado del producto debe remitir primero al origen (la marca Fender) y no el producto.
La oposición se basó en demostrar que el consumidor promedio (no guitarrista) piensa primero en la guitarra eléctrica antes que en Fender.
Y así la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos determinó que la Stratocaster era la forma genérica de la guitarra eléctrica.
Esto fue lo que denegó el registro.
Vulgarización de la marca: Sufriendo de su propio éxito
Cuando una marca registrada se vuelve el término de uso común para denominar un producto, se vulgariza.
Es decir, cuando se vuelve el nombre genérico del producto (como Aspirin)
Esto supone un riesgo de perder la marca, sufriendo esta de su propia popularidad. En el caso de Stratocaster, no aplica del todo a la palabra pues solo los guitarristas le decimos Strat a la Strat.
El uso común es «guitarra eléctrica» no Strat, entonces la palabra Stratocaster no es una marca vulgarizada.
Lo que sí se volvió genérico fue el diseño.
A una persona se le pide que dibuje una guitarra eléctrica y lo más probable es que termine dibujando una Strat.
Aunque los diseños no tienen vulgarización, sí que puede haber pérdida de distintividad en este caso.
La estrategia de Fender en Alemania: protección cumulativa con derecho de autor sobre la Stratocaster
En Alemania, la empresa Fender puso un reclamo de propiedad intelectual contra una manufacturera china llamada Yiwu Philharmonic Musical Instruments Co. que había estado comercializando copias de Stratocaster.
El argumento de Fender se basó en la protección cumulativa.
La protección cumulativa en propiedad intelecutal significa que una creación puede ser sujeta a varios regímenes de propiedad intelectual.
Es decir, puede tener derecho de autor, marca y diseño industrial al mismo tiempo.
Así fue como argumentaron el caso:
Como Leo Fender creó la Fender Stratocaster en 1954, esta tiene derechos de autor porque su diseño se puede considerar una obra de arte aplicado y como Leo Fender murió en 1991, todavía no ha expirado el derecho patrimonial de autor y por tanto, tiene exclusividad que no se puede vulnerar.
Es decir, aplicaron el principio de protección cumulativa pero para explorar en cual régimen de propiedad intelectual prosperaría el registro o reconocimiento.
En términos muy simples: Si no pega con esto, pega con esto otro.
Y les dieron la razón.
Además, como el derecho de autor es automático y no requiere registro, no se podía alegar que Fender había omitido el registro de los mismos.
¿Qué efectos puede tener esta decisión en el mercado de la guitarra?
Este fallo judicial crea un precedente y como tal, abre un portillo.
Este portillo incentivará a que las casas fabricantes de guitarra empiecen a querer registrar los derechos de autor de sus diseños como arte aplicado.
Esto para proteger sus diseños, así también como marcas, diseños industriales y demás formas de protección cumulativa.
De acuerdo a la teoría de juegos, el incentivo de la propiedad intelectual es registrarla, dado que al no hacerlo se incurre en riesgos que van más allá de la simple copia.
Por ejemplo, que alguien más registre esa propiedad intelectual y obtenga exclusividad, ya sea de forma legítima o no.
Y eso normalmente hace incurrir en costes mucho más grandes.
¿Qué puede significar para Fender?
Monetización.
Así de sencillo.
El hecho de tener derechos de autor sobre la Stratocaster implica que si otra marca se quiere basar en ella, debe pagar una licencia para producir sus versiones.
Y la Stratocaster es el modelo de guitarra eléctrica por excelencia, por lo que puede haber demanda por esas licencias.
Por ello, Fender puede cobrar un precio que puede ser alto o bajo, dependiendo de si quiere pocos competidores y clientes high-ticket, o si prefiere ingresos masivos.
El caso es muy reciente y falta mucho por ver y hacer. Solo el tiempo dirá cómo se adaptará dinámicamente el mercado a estos eventos.








